Carla Asenjo Cassano
miércoles, 19 de agosto de 2015
Gélido instante de sufrimiento
Qué irónica es la vida que hoy me encuentro entre reflexiones... reflexiones sobre un dolor que quizá por dulce no deje de abrazar... sí, me refiero ese inexistente "nosotros", a esa cercanía que me abrasa y entre remordimientos me impulsa a gritarte lo que siento, pero... ¿de qué serviría? Tú sólo tienes ojos para esa pútrida estrella... y cada vez que los problemas te ahogan vienes a mí, con lágrimas y deleitantes hechizos que me paralizan el corazón... y entonces, me rindo, miro al cielo o quizás al mismísimo infierno y me resigno a este bucle sin fin... te ayudo, sonríes y de nuevo, todo "perfecto"... perfecto, pero sólo para ti mi endiablado amor...
lunes, 17 de agosto de 2015
Un cielo estrellado
Ese cielo estrellado me trajo tantos recuerdos... de esa primera vez en la que contemplé su hermoso reflejo en el manantial, de esas charlas profundas que nos acababan dejando sin palabras, maravillados por todo, fascinando con hadas y seres de dudosa existencia a nuestros ya curtidos buenos años...
Y seguiré afirmando a día de hoy que lo que más me encantaba era el brillo en tu mirada... esa que tanto expresaba sin decir realmente nada...
Suspiré, cerré los ojos con fuerza y pedí un deseo al ver esa pequeña estrella fugaz, ¿y sabes qué es lo que deseé? Deseé tener mil noches más como esta.
Carla Asenjo Cassano
jueves, 6 de agosto de 2015
Recuerdos rotos
Esto es... un beso fúnebre, una despedida sin retorno... que en su gran mal te otorga sin dudarlo un dulce chispazo que alivia la mente...
Estos... somos tú y yo... matándonos con cada beso, robándonos el alma... a sabiendas que entre las lágrimas... sólo crecería desolación...
Esto? Es un presente que no acaba, un continuo delirio de desesperación, un sin fin de contradicciones que nos unen y nos alejan hasta rompernos en dos...
Dos mitades... dos caminos, dos miradas que sin verse se hallan cerca de un mismo destino... sólo que una de ellas... ya naufragó...
Carla Asenjo Cassano
martes, 4 de agosto de 2015
Decisiones.
Buenas, malas, estúpidas...sean como sean, a lo largo de nuestra vida, tomamos miles de decisiones. Probablemente muchas lo cambien todo y otras ni siquiera tengan importancia. Como por ejemplo: que estudiar en un futuro, decisión muy importante, o algo tan insignificante como tomar la leche con cola-cao o no.
Luego están las decisiones por impulso. Esas que si te descuidas pueden poner tu mundo patas arriba. Como robarle un beso a ese gran amigo que tanto te gusta, comprarte ese vestido que crees que te sienta genial, pero al final no tanto como creías o elegir un destino de viaje a lo loco, que al final has odiado.
Las decisiones son parte del aprendizaje de la vida. Si al final acaban siendo malas, te enseñan a no tropezar con la misma piedra otra vez, pero si son buenas, te traerán cosas maravillosas a tu vida.
Seguramente te preguntes: ¿y como se si son buenas o malas? Y yo te digo que eso solo lo puedes saber tu. Tu, después de haberlas tomado y haber visto sus consecuencias, descubrirás si han sido buenas o malas.
Eso si, sean cuales sean las decisiones que vayas tomando, nunca, pero nunca, te arrepientas de haberlo hecho. Quiza algunas traigan dolor, pero si has sido lo suficientemente valiente para hacerlo, seras lo suficientemente fuerte para superarlo.
Luego están las decisiones por impulso. Esas que si te descuidas pueden poner tu mundo patas arriba. Como robarle un beso a ese gran amigo que tanto te gusta, comprarte ese vestido que crees que te sienta genial, pero al final no tanto como creías o elegir un destino de viaje a lo loco, que al final has odiado.
Las decisiones son parte del aprendizaje de la vida. Si al final acaban siendo malas, te enseñan a no tropezar con la misma piedra otra vez, pero si son buenas, te traerán cosas maravillosas a tu vida.
Seguramente te preguntes: ¿y como se si son buenas o malas? Y yo te digo que eso solo lo puedes saber tu. Tu, después de haberlas tomado y haber visto sus consecuencias, descubrirás si han sido buenas o malas.
Eso si, sean cuales sean las decisiones que vayas tomando, nunca, pero nunca, te arrepientas de haberlo hecho. Quiza algunas traigan dolor, pero si has sido lo suficientemente valiente para hacerlo, seras lo suficientemente fuerte para superarlo.
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